Promediando el mes de junio, Ciudad en Obras consultó con empresarios del rubro inmobiliario para conocer cuál es el balance que hacen del primer semestre del año y cuáles son las perspectivas para lo que queda del año.
Los tres referentes consultados: Marcelo Ramasco Padilla, Horacio Recalde y Martín Bonis se mostraron optimistas y coincidieron en señalar que la mayor parte de los inversores optan por las unidades más pequeñas, inferiores a 100 mil dólares.
“Si bien durante enero y febrero no hubo mucho movimiento, empezamos a notar un incremento de las ventas a partir de marzo”, manifestó Marcelo Ramasco Padilla, titular de Ramasco Padilla Propiedades y agregó: “Principalmente se vendieron unidades chicas de 1 y dos ambientes, que no superan los 90 mil dólares y que se ubican en al zona del río”.
Para el empresario esta tendencia se mantendrá durante el segundo semestre del año, al igual que la compra de terrenos para el desarrollo de edificios.
Gran parte de las expectativas del mercado inmobiliario están puestas en la cosecha de soja que, a diferencia del año pasado, fue muy buena. No obstante, Ramasco Padilla prefirió ser cauto y señaló que aún no hay un reflejo en las inversiones, como ocurría en años anteriores.
Con una perspectiva más optimista, Horacio Recalde de Recalde Negocios Inmobiliarios, confía en que el campo se seguirá volcando a la compra de inmuebles. “Por otra parte, los constructores siguen buscando terrenos y se culminaron muchas obras que habían quedado detenidas”, expresó.
Al igual que su par, Recalde explicó que la mayoría de las ventas se dio en el segmento de unidad más chica, y en zonas con un desarrollo incipiente como Bv. Oroño, Güemes, Rivadavia, Salta y Paraguay, donde se ha construido mucho.
Por su parte, Martín Bonis de la empresa DepartamentosRosario.com, indicó que el primer semestre fue muy bueno, ya que lanzaron varios proyectos de edificios que se vendieron en su totalidad. “Lo mismo ocurrió con la venta de loteos, como es el caso de “Tierra de Sueños 3”, en Roldán. Notamos que el negocio inmobiliario se reactivó mucho”, afirmó.
Con respecto a las perspectivas para el segundo semestre del año expresó:” Uno es positivo y siempre trata de duplicar la apuesta. Creo que la cuestión se mantendrá pareja, con algún incremento debido a que la cosecha de soja fue muy buena. Confiamos que se seguirá invirtiendo en la construcción, ya que la gente no quiere tener la plata parada y prefiere comprar un departamento o un terreno que tener su dinero en el banco”.
En coincidencia con los otros empresarios consultados, Bonis contó que los inversores se volcaron a la compra de departamentos de un ambiente, más económicos, o a las unidades para alquiler temporario. “Hoy cuesta mucho vender departamentos de categoría o de dos o tres dormitorios. Creo que a la gente hoy apunta a tener un popurrí de inversiones y no contar una sola unidad. Quizá antes la gente del campo venía y te compraba un departamento de 200 mil dólares, mientras que ahora compran uno de 50 mil. Creo que los inversores están siendo más precavidos”, señaló.
Variación en los precios
Según la opinión de los agentes inmobiliarios, hay una pequeña variación en los precios relacionada con la inflación y el aumento de valores en las zonas cercanas al río.
“Hay un incremento de los precios, que estarán en el orden del 5 y 7 por ciento, sobre todo en lo que refiere a unidades a estrenar, donde hubo un aumento de precios tanto en la mano de obra como en los materiales”, dijo Ramasco Padilla.
Para Martín Bonis, al incremento en los costos de la construcción se suma la ubicación de los terrenos. “Hay una realidad, cuando buscamos un terreno para construir tratamos de que sea en las mejores zonas y hoy los que están sobre el río cuestan cada vez más debido a que quedan muy pocos. En estas zonas el metro cuadrado toma cada vez más empuje por una cuestión de exclusividad”, explicó.
Otra de las cuestiones sobre las que se consultó a los empresarios fue si las líneas de créditos hipotecarios de Banco Nación o el Banco Hipotecario, se reflejan en el mercado inmobiliario. Al respecto, Horacio Recalde opinó: “Estas líneas de crédito que el gobierno obligó a los bancos a lanzar son un fiasco. El crédito hipotecario es prácticamente nulo, salvo en algunas operaciones muy chicas relacionadas con la financiación de algún proyecto. Los créditos para la vivienda son una deuda pendiente, que permitirían que este mercado tomara más impulso”.