Según datos a los que pudo acceder Ciudad en Obras, la Universidad Nacional cuenta con más de 70 mil estudiantes, de los cuales aproximadamente el 50 por ciento provienen de otras ciudades del interior del país. Si a esos 35 mil alumnos le sumamos los que ingresan a las universidades privadas, podríamos afirmar que son alrededor de 45 mil los chicos que se instalan en Rosario para llevar adelante sus estudios. En el caso de la Universidad Nacional de Rosario el promedio de alumnos que ingresan por año de otras ciudades es de más de 6.000.
Ciudad en Obras consultó a Carlos F Rubio (Carlos Rubio Inmobiliaria), Susana Semino (Semino Inmobiliaria) y Sergio Menchón (Menchón Propiedades) para conocer cuál es el perfil de los estudiantes que alquilan departamentos y en qué medida repercute esta cifra en el mercado inmobiliario.
“En general, el estudiante que alquila es alguien que vive en alguna localidad del interior de la provincia o provienen de pueblos y ciudades Buenos Aires y Entre Ríos. Vale aclarar que no todos son hijos de la gente que trabaja en actividades agropecuarias. Una de las características que vemos que se esta dando es que cada vez vienen más chicos a estudiar en universidades privadas o en carreras no tradicionales”, explicó el empresario inmobiliario Carlos F Rubio.
Con respecto al tipo de departamento que eligen para vivir, los agentes coinciden en que se trata de unidades de uno y dos dormitorios ubicadas en el micro centro, en las zonas aledañas a facultades como la de Medicina y en menor medida Ingeniería.
Si bien hay un importante porcentaje de chicos que optan por las carreras que se estudian en la Siberia (Comunicación Social, Arquitectura, Psicología, Música e Ingeniería), los inmuebles de esta zona son muy poco requeridos. Según indicó Susana Semino, entre los requerimientos de los futuros inquilinos se encuentra el estado de los inmuebles y la seguridad de la zona, cuestión que preocupa a los padres.
Por su parte, Sergio Menchón apuntó: “Si bien hay una preferencia por los departamentos que se encuentran en buenas condiciones, en algunos casos se prioriza el presupuesto que la familia tiene disponible para el alquiler”.
El valor promedio de los alquileres es de 900 a 1.000 pesos en las unidades de 1 dormitorio y 1300 a 1500 en las de 2 dormitorios. Claro que estas cifras se pueden incrementar en los inmuebles a estrenar. En general los departamentos se comparten con los hermanos o con dos o tres amigos. Menchón señaló que la búsqueda de departamentos en alquiler comienza en diciembre y se incrementa entre enero y marzo. En lo que refiere a la compra de este tipo de inmuebles, aumenta luego de la cosecha gruesa, con una baja en los meses de enero y febrero.
No siempre comprarn:
Una de las cuestiones planteadas ante los representantes de las inmobiliarias es cuál es el porcentaje de estudiantes que opta por la compra en vez del alquiler. Los empresarios coinciden en que son pocos los que terminan adquiriendo un departamento: “No son muchos, ya que no todos tienen la intención de quedarse en Rosario luego de recibirse. Distinto es el caso de aquellos que además de comprar el departamento para los hijos, lo piensan como una inversión”, dijo Carlos F Rubio.
El costo promedio de los departamentos en venta es de 55.000 a 60.000 dólares en los de 1 dormitorios y 80.000 dólares en el caso de una unidad de dos dormitorios. “En líneas generales, las familias que están en condiciones de adquirir un inmueble para el estudiante cuentan con un buen poder adquisitivo”, precisó Susana Semino.
Los empresarios coincidieron en que los estudiantes son una fuente de ingresos importante para las inmobiliarias debido a la cantidad que ingresan al mercado de los alquileres año a año. Los ingresos que obtienen los agentes varían entre el 7 % y el 10 % ciento mensual sobre el valor del alquiler.
En el caso de los dueños, la renta anual varía entre el 5% y el 8%. En la opinión de Rubio, este porcentaje es bajo si se tiene en cuenta el valor de los departamentos. Más allá de que la renta no sea alta, los propietarios son conscientes de la necesidad de invertir en el mantenimiento de los inmuebles, ya que las mejoras les permiten mantener al inquilino o captar otros ocupantes rápidamente.