Opinan el arquitecto y urbanista Rubén Palumbo, Gonzalo Aciar (Oficina de Defensa del Consumidor) y José Peralta (Presidente de la Asociación de Barrios Fonavis)
Según datos aportados por la provincia, desde 1977 se edificaron en Santa Fe a través del Fondo Nacional de la Vivienda (Fonavi) unas 68 mil viviendas. En Rosario existen aproximadamente 30 barrios Fonavi, que suman alrededor de 26 mil unidades. Haciendo un promedio de cuatro habitantes por casa o departamento, se podría decir que son más de 100 mil las personas que habitan este tipo de vivienda.
Los inconvenientes que enfrentan las personas que viven en estos barrios son muchos. Falla en el suministro de algunos servicios públicos, grave deterioro de las unidades por la baja calidad en la construcción o por la falta de mantenimiento y la conducta de los propios vecinos.
Estos problemas son de larga data y en gran medida se relacionan con las malas políticas urbanas y de vivienda que se implementaron en la gestión de estos emprendimientos sociales.
“Los Fonavis son un sistema con muchos años cuyo balance no ha sido positivo. Si bien generó muchas expectativas, no se le han asignado los recursos suficientes. Cuando se hacia la licitación de los terrenos, los empresarios escogían aquellas tierras que eran más económicas por no tener infraestructura y por estar en áreas rurales. Si bien el Municipio había designado otros espacios para la construcción de estos barrios, en la mayoría de los casos se terminaron levantando en terrenos donde faltaban los servicios esenciales”, explica el urbanista Rubén Palumbo.
Eran sectores aislados, en algunos casos pertenecientes a áreas rurales, que había que conectar con la ciudad, lo que ocasionó un costo altísimo y agudizó algunos problemas de transporte y servicios públicos que ya tenía Rosario.
“Fueron malas políticas urbanas y de vivienda. Falta de responsabilidad, control y transparencia de parte de la provincia y de las constructoras. Los barrios se levantaron sin calidad de proyecto, sin calidad en la arquitectura, sin tener en cuenta la localización y orientación de las viviendas. No ha habido una preocupación porque los proyectos sean buenos. Esto produjo muy malas consecuencias a tal punto que hay barrios que deberían ser demolidos”, expresó el urbanista.
El testimonio de José Peralta, presidente de la Asociación de Barrios Fonavis, contextualiza la opinión de Palumbo con respecto a las fallas en la construcción de las viviendas. “La gran mayoría de los barrios tienen falencias debido al escaso control que tiene la Dirección Provincial de Vivienda de las empresas constructoras. Hay barrios que se entregaron sin terminar. Por ejemplo, el que está ubicado en Ovidio Lagos y Acevedo, no cuenta con los sanitarios en el baño y los dormitorios no tienen el piso colocado. Hay gente que desde hace tiempo está tratando de terminar su departamento, sin poder lograrlo”.
En consonancia con los dichos de Peralta, Gonzalo Aciar, representante de la Oficina Municipal de Defensa del Consumidor señaló las principales razones de esta problemática. “Por un lado existen falencias estructurales producto de la falta de controles adecuados al momento de la construcción, sin dudas en este punto existen responsabilidades compartidas entre el Estado y las empresas que ejecutaron las obras. Por otra parte, al no constituirse consorcios en la mayoría de los casos, el mantenimiento del edificio fue prácticamente nulo lo que generó un deterioro muy marcado. Incluso en más de una oportunidad, los reclamos que recibimos por parte de los vecinos involucran cuestiones cuya reparación no corresponden a las empresas, sino a ellos mismos”, remarcó.
En palabras del funcionario, las transferencias irregulares que se dan permanentemente en estas viviendas y la falta de escrituración generan una falta de pertenencia y un gran desinterés por el mantenimiento general, lo que provoca que la situación tienda a empeorar con el paso del tiempo.
Titularización de las viviendas. Valor de un departamento:
Tras una gestión que comenzó hace dos años por parte de los integrantes de la Asociación de Barrios Fonavi, se logró que el gobierno provincial encare un programa de escrituración.
El Régimen Especial de Titularización de Viviendas y Facilidades de Planes tiene como objetivo regularizar la situación dominial de las familias que ocupan desde hace añares sus viviendas sin estar escrituradas.
La primera etapa comprende la escrituración de viviendas para 7.000 familias rosarinas, llegando de manera paulatina a cubrir las 40.000.
El tener la escritura en mano, les permitiría a algunas familias poder vender su propiedad, aunque el precio a determinar depende de lo que pague el mercado, ya que el documento no establece el monto actual de la unidad. De hecho, tal como lo mencionó el representante de la oficina del Consumidor, mucha gente ofrece este tipo de vivienda, pero de manera informal, sin ningún marco legal.
Según datos suministrados por inmobiliarias locales, un departamento de dos habitaciones ubicado en un Fonavi de Rosario, se vende "por entrega de llave" entre 35 y 40 mil pesos. Actualmente los vecinos, pagan una cuota que ronda lo 45 a 210 pesos mensuales.