El miércoles 10 de noviembre se llevó a cabo el Foro Internacional de Biociudades, organizado por la FIEM ((Fundación de Investigaciones Energéticas y Medio Ambientales) y la Cámara de Comercio Italiana. El objetivo del encuentro fue generar un espacio de reflexión y propuestas de acciones, tendientes a promover urbes más eficientes y sustentables.
El Foro convocó a 250 asistentes de diferentes ciudades de Santa Fe y contó con la presencia de disertantes nacionales e internacionales, como el Licenciado Matteo Lazzarini, Director de la Cámara de Comercio Italiana de Bruselas, quien habló por Video Conferencia acerca de las Oportunidades y Características de Financiamiento Europeo.
Otro de los disertantes fue el intendente Miguel Lifschitz quien contó sobre las experiencias y proyectos que se están llevando a cabo a nivel local como la recolección de residuos tecnológicos.
Sobre el cierre de esta jornada, Ciudad en Obra entrevistó a sus organizadores: el Lic. Eduardo Romagnoli, presidente de la Cámara de Comercio Italiana y Gustavo Venesia, presidente de FIEM.
¿Cuáles fueron las razones que impulsaron a la Cámara de empresarios que usted preside, a organizar este foro?
Eduardo Romagnoli – La Cámara de Comercio Italiana está comprometida con el medio ambiente, las energías renovables y todo un trabajo serio que se debe hacer sobre este tema, aunque se trate de una cámara de empresarios. Hemos decidido actuar para que la sociedad tome conciencia de que algo debemos hacer todos. Y buscamos la idea de que sea un foro, de manera que más allá del día del hoy, quede planteado como un ámbito de discusión permanente del cual participe la sociedad y todos los entes que la conforman, que tenga inquietudes y que quieran contribuir al mejoramiento de lo que hoy tenemos.
¿Cuál será la próxima acción concreta que saldrá de este foro?
Eduardo Romagnoli - La próxima acción concreta e inmediata es mantener con vida al foro. Esto significa que todos los que hayan participado, intendentes, jefes comunales, empresarios, continúen en contacto debatiendo cuáles son las acciones concretas en terreno que van a llevar a la práctica.
Por otra parte, acabamos de lanzar el Foro Global de Bioenergías, que vamos a coorganizar con la FIEM y que tendrá como ejes principales a las energías alternativas, eólica, voltaica, biomasa, biocombustible, etc. En junio de 2011 ya vamos a trabajar con otras cuestiones que tienen relación con buscar una mejor manera de vivir.
¿Dentro de los asociados a la Cámara de Comercio italiana, hay empresas que practiquen este tipo de políticas relacionadas con el cuidado del Medio Ambiente?
Eduardo Romagnoli – Desde la entidad hemos logrado que las empresas asociadas incorporen preceptos y conceptos vinculados a la defensa del medio ambiente dentro de sus programas de Responsabilidad Social Empresaria.
Como Cámara Empresaria decidimos ocuparnos por algo más que la rentabilidad de nuestras empresas y para esto tenemos un programa muy importante que tiene como objetivo trabajar en pos de las energías renovables. Para esto comenzamos a trabajar con la FIEM, que nos aportó el conocimiento y programas concretos como la recolección de residuos tecnológicos, de aceites vegetales y combustibles.
¿Cree que Rosario está avanzando en el uso de energías sustentables, en la optimización de recursos?
Gustavo Venesia - Si bien la ciudad tiene avances notables en estos temas, aún falta por hacer. Esta idea que tenemos de impulsar las ciudades sustentables, las BioCiudades, es para convencer a la comunidad de que se puede vivir mejor, con una mejor calidad de vida, cuidando la energía y el agua y utilizándolas de una manera más eficiente.
¿Qué ocurre con la construcción? ¿Es posible construir en Rosario de una forma sustentable?
Gustavo Venesia - Hay técnicas constructivas que permiten construir mejor, sin que sea más caro. Al contrario, se pueden hacer más eficientes ciertos recursos y gastar menos en el futuro utilizando distintos materiales, aislaciones y tecnologías que no son caras, que existen en el mercado y que se usan muy poco en esta región.
Hay empresas constructoras que incluyen algunos de estos elementos y hay fábricas que están llevando a cabo una reconversión industrial, pero de una manera muy lenta con respecto a nuestras expectativas.
Creemos que el mundo está mucho más avanzado en este tema que la Argentina, aunque aquí estén las condiciones dadas.
Muchas veces se piensa que utilizar materiales o técnicas que cuiden el medio ambiente es más costoso, ¿es así?
Gustavo Venesia - Es todo lo contrario. Cuando uno construye regiones y ciudades sustentables, además de tener un efecto económico positivo logra hasta un efecto turístico, ya que viene gente de otros lugares a ver cómo son estas ciudades, barrios o construcciones sustentables.
El producto está. Pero hay que construir con ello. Hay vidrios con estas características y no todos los usan, ladrillos que se usan poco y nada. Fundamentalmente, hay técnicas constructivas que no se aplican.
Durante el Foro, hubo dos disertaciones que presentaban casas donde se lograba el uso eficiente de la energía, una para sectores humildes y otra para clase media alta. Los dos mostraban como se gastaba lo mismo y se podía vivir mejor.
¿Cómo se incluyen estos preceptos en Facultades como las de Ingeniería, Arquitectura?
En las universidad hay trabajos hechos, pero no con una visión de gestión activa. Lo que hacemos desde la FIEM es tomar esos conocimientos y relacionarlos con el mundo de las empresas y a su vez colaborar con los estamentos estatales. Esa conjunción de academias, empresas y estado es la que va a permitir desarrollar estos conceptos que existen, que están.
¿Qué impacto tienen las grandes obras que se están construyendo frente al río, en la zona norte de la ciudad?
Es obvio que los impactos serán diversos. No es ideal lo que se está haciendo. Claro que las autoridades municipales están privilegiando lo que es una situación de tener frente al río semejante un paisaje tan hermoso por sobre la protección del medio ambiente.
Sin embargo, no hay que tomar una posición naif con respecto a la cuestión ecológica. Es bueno que la ciudad viva bien, pero que tampoco desaproveche muchos recursos que hoy tiene.
La CasaE de la Eficiencia Energética.
Durante el Foro, el arquitecto rosarino Pablo Azqueta presentó un proyecto que desarrolló para BASF Argentina: La CasaE. Se trata de un edificio eficiente y sustentable que se encuentra en la localidad de Tortuguitas y que es capaz de ahorrar hasta un 70 por ciento de la energía que demanda una construcción equivalente, ya que contiene materiales y tecnologías que aseguran el menor impacto para el medio ambiente.
Esta edificación constituye un modelo experimental que será utilizado para testear nuevas tecnologías y así brindar un espacio para que arquitectos, constructores y clientes puedan desarrollar opciones más amigables con el entorno.
La iniciativa, a cargo de la empresa BASF, promueve un nuevo modelo de construcción con un menor impacto ambiental y mayor aprovechamiento de los recursos naturales. La originalidad del espacio radica en gran parte en que casi no gasta energía para climatización ya que fue realizada con paneles aislantes en paredes, pisos y techos que reducen la pérdida o entrada de calor a la casa, a la vez que los componentes especiales presentes en los materiales constructivos optimizan el contacto con la temperatura exterior y mantienen un nivel confortable puertas adentro.
Otra de las particularidades es que los procesos y materiales utilizados en la construcción de la casa se encuentran bajo el marco del análisis de eco-eficiencia de BASF, en donde se consideran el gasto de energía, los métodos para la utilización del aire y el agua, la toxicidad potencial y los riesgos potenciales. Todas estas medidas implican una importante disminución en la emisión de dióxido de carbono (CO2), uno de los gases de efecto invernadero (GEI) responsables del calentamiento global.