La Cámara de Senadores convirtió en ley la colegiación de los corredores inmobiliarios de Santa Fe. El proyecto fue aprobado en octubre en la Cámara de Diputados, y persigue la creación de dos de las mencionadas instituciones: una con asiento en la ciudad de Santa Fe y la otra en Rosario, con capacidad para actuar como persona de derecho público no estatal.
Un comunicado conjuntos que elaboraron las entidades que forman la Federación de Cámaras Inmobiliarias de Santa Fe expresa: “Aportará una mayor transparencia y seguridad a los consumidores que participan del mercado inmobiliario. Además, fomentará una mayor especialización de los corredores inmobiliarios santafesinos, y a la vez crea el marco regulatorio pertinente para el control ético de la conducta profesional”.
En diálogo con Ciudad en Obras, Javier Grandinetti, titular de Cadeiros, habló sobre los cambios que involucra esta nueva legislación. Básicamente lo que cambia es el control programático de la actividad profesional. La actividad del corretaje pasa a ser una actividad regular como cualquier otra. Además, se va a hacer un artículo específico para reconocer los derechos adquiridos de aquellos que venían ejerciendo el corretaje con idoneidad, que recibirán el título de “idóneos” en el ejercicio de la autoridad.
Posteriormente a ello solo se van a poder matricular aquellos que cursen la carrera. En Rosario son tres las Universidades que dictan la carrera de pregrado de Martillero Público y Corredor Inmobiliario: La UCA (Universidad Católica), la UCEL (Universidad del Centro Educativo Latinoamericano) y la UAI (Universidad Abierta Interamericana). La duración es de dos a tres años.
“Ya hay graduados que cuentan con un título doble, tanto de corredor como de martillero. Obviamente nosotros matricularíamos a los corredores, ya que el martillero recibe la matrícula de su propio colegio”, explicó Grandinetti.
Otro de los objetivos que se persigue con la formación del Colegio de Corredores es el control estricto de la ética profesional. “A partir de la creación del Colegio, aquel que sea sancionado con la suspensión de la matrícula, si es idóneo para volver a ingresar al Colegio deberá sí o sí cursar la carrera, ya que se entiende por idóneo a aquel que posee todos los conocimientos necesarios para el buen ejercicio de la profesión”, señaló el presidente de CADEIROS.
Con la sanción de la nueva ley, aquella persona que desee abrir una inmobiliaria deberá demostrar que cuenta con más de una año en el ejercicio de la profesión y tendrá que presentar las inscripciones que lo habiliten como corredor inmobiliario. Caso contrario, deberá cursar la carrera. De esta manera, el profesional matriculado va a ser el que esté a cargo de la inmobiliaria y el responsable ético de todo el ejercicio, de las firmas y de todas las acciones que se generen en la inmobiliaria.
Grandinetti manifestó que tanto los asociados a Cadeiros como a la Cámara de Empresas Inmobiliarias se mostraron a favor de la colegiación. “Son todas voces a favor porque justamente lo que estábamos buscando era prestigiar la profesión, que sea reconocida como tal. Los que se incorporaban a alguna de las Cámara Inmobiliaria se autoimponían el control ético porque en ellas funciona el tribunal de ética. El problema es que este tribunal no controlaba a aquellos que no estaban asociados. Ahora, independientemente que vos estés o no asociado a una cámara, el colegio va a controlar el ejercicio ético y profesional de cada uno de los corredores”, formuló el arquitecto y agregó que esto le dará más certeza y seguridad a las personas que quieran hacer una operación en cualquier inmobiliaria.