Desde los diferentes sectores relacionados con la industria de la construcción afirman que hay un firme crecimiento, con cifras que rondan el 10 por ciento. Según las palabras de Carlos Wagner, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (COMARCO) aproximadamente el 13% del total de la inversión realizada en nuestro país, tuvo como destino este sector.
“Este panorama no es casual sino que es fruto de la aplicación de políticas activas en favor de nuestra actividad y de una gran respuesta del sector a las obras requeridas. Los indicadores dan por superados definitivamente los efectos de la crisis global iniciada en el año 2008 porque el crecimiento de este año no solo logró recuperar los niveles de empleo previos a la crisis, sino que inclusive se incrementaron por encima de los cálculos realizados”, manifestó en el discurso que pronunció a mediados de diciembre.
En el ámbito local, Ricardo Griot, presidente de la delegación Rosario de Comarco señaló que la construcción se mantuvo en alza desde el segundo semestre del 2009, retomando el nivel de crecimiento que se había frenado o estancado a partir de la crisis del 2008. “El crecimiento anual fue del 12% y pensamos que en el 2011 se va a mantener, ya que esta es una actividad que tiene su propia inercia y porque tenemos algunas expectativas que esperamos se cumplan, como los planes de vivienda para los sectores medios”, dijo.
Consultado acerca de cómo se posiciona Rosario en comparación con otras ciudades, Griot explicó que al estar en el centro de la zona agro exportadora más grande del país y por ser el agro un gran dinamizador de la actividad por el aporte capitales que hace, Rosario se encuentra en niveles superiores al resto del país, comparables con Buenos Aires.
En medio del clima electoral, vale la pena preguntarse cuánto influirá la obra pública en el mercado de la construcción. Al respecto, Griot aclaró: “A nivel país, tenemos un 75 % de actividad privada y un 25 % de obra pública. A lo largo de estos años, ambas han crecido a niveles parecidos. Si hablamos de 2011, aunque no fue tratado, sabemos que el presupuesto nacional prevé un crecimiento del 15% en infraestructura y lo mismo ocurre en el ámbito provincial. Sin embargo, más que por una cuestión electoral, creo que esto tiene que ver con las necesidades en infraestructura que son constantes”.
Con respecto a los precios, Griot señaló que este año los aumentos generados por la inflación han recortado las ganancias, ya que no todos los costos se pueden trasladar al monto final. Según manifestó, en 2010 la inflación en la construcción rondó un 20 %, por lo que para el año próximo se espera que se encuentre en el mismo orden.
Otro de los consultados fue Marcelo Passardi, presidente de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), quien consideró que la actividad durante 2010 se normalizó, aunque no alcanzó los niveles de 2008.
En palabras de Passardi, este fue un año de trabajo pleno pero normal, donde apareció
el consumidor final que compró unidades directamente para vender y no tanto el inversor. El empresario explica el por qué: “Evidentemente el cúmulo de una cosecha importante de soja de 55 millones de toneladas, como fue la de este año, se ha desviado hacia algún otro lugar. Hubo una parte que esperamos que se volcara al mercado y que todavía no lo hizo. Por otro lado, hay un excedente de granos muy importante del año anterior, que probablemente se guardó en cereal en vez de ser invertido en inmuebles”.
Con respecto al crecimiento que tiene y tendrá Rosario en comparación con Córdoba y Buenos Aires, Passardi formuló que aunque las tres urbes llevan un ritmo parejo, nuestra ciudad está un poco mejor que Córdoba debido a que estamos en una zona sojera importante.
En cuanto a sus expectativas para el año que comienza el empresario auguró: “Esperamos que el año 2011 sea igual, no de una actividad desbordante, pero si de actividad y trabajo parejo y pleno. Vamos a ver que pasa después de las elecciones que es el gran interrogante a nivel político”.