Desde su primer boom inmobiliario a mediados de los ’70, Pinamar ha ido variando la oferta para adecuarse a las exigencias de cada época. En aquel entonces fueron las primeras torres de departamentos, aisladas y con increíbles vistas al mar y a la llanura, hasta el horizonte. Los ’80 privilegiaron torres céntricas y un cuantioso surgimiento de dúplex y edificios bajos y compactos de departamentos frente al mar, en zonas cercanas al campo de golf, ampliado en esos tiempos hacia el extremo Norte de la ciudad. Dicha zona se consolidó como residencial en los ’90, con sus balnearios en la Frontera, accesibles con camionetas 4x4 y frecuentados por quienes gozan de la práctica del surf y las playas despejadas.
El nuevo milenio trajo un aggiornamento en los emprendimientos residenciales, con conjuntos donde ya no faltaron los amenities -además de piletas, se agregaron gimnasios, solariums, canchas privadas para distintos deportes-, y en los cuales la proximidad al mar ya no fue excluyente, sino la buena accesibilidad vehicular y servicios tales como instalación de wi-fi para Internet, televisión por cable y todo tipo de equipamiento tecnológico.
Conjuntos al estilo de los barrios cerrados como La Herradura -emprendimiento de Pinamar SA, antigua desarrolladora que inició el pueblo según el plan regulador del Arq. Jorge Bunge y la visión empresaria de Enrique Shaw en los años ’40-, en la zona Norte, que incluye entre sus amenities cuatro lagos artificiales, son hoy los más buscados.
Con el mismo criterio y a un ritmo sostenido desde los ’90, creció Cariló, parte del mismo municipio y que vio incrementar sus pintorescos centros comerciales y los edificios de apart-hoteles y de departamentos y cabañas de escala reducida, sin perder el ambiente tranquilo de un pueblo de mar y bosques.
CIFRAS 2010
El año del Bicentenario argentino implicó para Pinamar y Cariló un crecimiento sostenido en el campo de las obras privadas. Durante 2010 la Municipalidad, a través de su Dirección de Obras Particulares, otorgó 685 permisos para obra nueva y ampliación de viviendas unifamiliares, multifamiliares y hoteles.
De este total, 319 permisos corresponden a obra nueva, 36 de ellos son de vivienda multifamiliar -edificios en altura y conjuntos de vivienda- mientras que 283 son nuevas viviendas unifamiliares y solo un permiso se otorgó para hotelería. En cuanto a obras con destino comercial, se otorgaron 8 permisos durante 2010.
De estos nuevos permisos, cuya cantidad se ha incrementado en un 15 por ciento con respeto a los otorgados en 2009, las concreciones comenzarán a verse a fines de 2011. Este verano, sólo Cariló estrena 60 nuevos chalets, y Pinamar su primer hotel boutique, la transformación de la vieja Hostería.
Para favorecer el descanso de quienes eligen este destino turístico, el Municipio ha prohibido la ejecución de obras entre el 15 de diciembre y fines de marzo.
Fuente: Revista Areas Globales