La bajada Sargento Cabral es un punto neurálgico en la historia de Rosario de principio del Siglo XX. Buena parte de la vida comercial del pequeño poblado transcurrió en ese sector. Ya en 1712 Domingo Gómez Recio, uno de los primeros pobladores de la ciudad, se instaló con su vivienda en la actual Bajada Sargento Cabral y Avenida Belgrano. Una década después, cientos de santafesinos huyen de los indios calchaquíes y se asientan en las cercanías.
La Bajada y el Puerto:
Con el tiempo, el área comienza a cobrar impulso por su cercanía con el río Paraná, era la bajada que utilizaban los habitantes de la villa para bajar al puerto o bien desde el río para acceder a la Villa. El Puerto fue el eje del crecimiento económico de la ciudad y la Bajada Sargento Cabral quedó ligada al mismo desde que el presidente Manuel Quintana firmara el decreto por el cual autorizaba a hacer uso de los primeros mil metros de muelles de lo que por ese entonces era el moderno Puerto de Rosario.
Luego de muchas idas y vueltas, y por sobre todas las cosas, mucho esfuerzo, un grupo de comerciantes consigue que el gobierno nacional concrete el primer kilómetro del puerto, desde la Bajada Sargento Cabral hasta la Avenida 27 de Febrero.
La relación de la Bajada Sargento Cabral con el puerto generó un movimiento comercial sin precedentes para la época. En la intersección con la Avenida Belgrano se encontraba la casa que construyó a finales del siglo XIX Giacomo Pinasco, un marino italiano, que a mitad de 1800 se afincó con su familia en esa zona y abrió un comercio en el que vendía artículos para navegar. Giacomo estaba casado con Rosa Castagnino con quien tuvo dos hijos, uno de ellos, Santiago Pinasco se convertiría en intendente de la ciudad a principios del Siglo XX. Para 1923, a pesar del reducido presupuesto municipal, se pudo realizar el Jardín de Niños, el balneario municipal, la plaza Santos Dumont, y se terminó la Avenida Belgrano y la Bajada Sargento Cabral que embellecieron la ciudad.
De abajo hacia arriba:
Desde Avenida Belgrano, subiendo por Sargento Cabral se encuentran los edificios donde los Pinasco desarrollaban sus negocios, luego con el paso del tiempo se conocieron como los almacenes Rosental. Esta edificación ocupa casi toda la vereda oeste de la Bajada hasta llegar a Urquiza. En la actualidad muchos de los amplios departamentos que se encuentran a la altura del primer piso están habitados y han sido reacondicionados. La vereda de enfrente la ocupa un palacio de estilo afrancesado: es la Antigua Aduana del Puerto devenida en administración municipal. La fachada del palacio, realizada por los ingenieros Ochoa y Thomas, es de cuerpos salientes, flanqueados por columnas de adornos jónicos.
Frente al edificio de la Aduana, en el medio de la calle, donde es más ancha, se encuentra la Fuente de las Utopías, que fue colocada allí en el año 2004, luego de haber estado anteriormente en el ex predio de la sociedad rural. La misma fue creada por Carlos Righetti, uno de los estucadores rosarinos más prestigiosos, quien además trabajó en las fachadas del Jockey Club y la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario.
Las imágenes de mediados de 1920 muestran ese sector de la Bajada con importantes palmeras en el cantero central que servía para el descanso de los paseantes.
Se asemeja a un cono:
La cortada Sargento Cabral es singular desde la forma de cono que toma en su inicio que culmina en la fuente descripta.
Otras de las riquezas de la cortada es indudablemente la serie de edificios que se imponen ofreciendo un paisaje majestuoso. Entre éstos, se destaca uno de los edificios más emblemáticos que embellecen a la cortada, y que durante machismos años representó la calidad y la vanguardia de los años setenta en la ciudad, es el edificio Farallón, que se estudia en la Facultad de Arquitectura, con un concepto arquitectónico ya más moderno y copiando la forma de la esquina. Otros dos edificios representativos de la zona son el Tranvía y el Hotel Majestic, construido en la primera década del siglo XX.
Sobran atributos:
En términos generales, la cortada está en una zona que de por sí ya tiene atributos positivos, ya que está muy cerca del río Paraná y del sector del Monumento Nacional a la Bandera, en la que aún se conservan plazas, buenos árboles y espacios verdes, siendo además una de las áreas con más historia de la ciudad por su cercanía a la zona portuaria.
La vecindad con el río y con la Avenida Belgrano le da un toque especial. Transforma a la Bajada Sargento Cabral en un sector muy cómodo, cercano al centro y a metros de importantes parques y con un importante detalle, todavía es bastante calma.
Otra particularidad de la cortada es la diferencia de niveles de las calles que allí confluyen. Algunos documentos que datan de 1935, dan cuenta de un Plan Regulador con fines de regular el tránsito automotor, que proponían la ampliación de la cortada Sargento Cabral, la cual tomando el corazón de las manzanas, corriera entre San Martín y Maipú hasta bulevar 27 de febrero. El objetivo era hacer una avenida que uniera norte y sur, pero el proyecto quedó trunco y hoy sólo un mojón ubicado en el cordón sureste en Montevideo y San Martín delata al antiguo proyecto.
El toque final, sin duda lo tiene el empedrado de la cortada, atributo que la torna más atractiva aún y le da un aire de glamour.
Valor del metro cuadrado Por Horacio Recalde (Corredor inmobiliario)
El valor de los departamentos que se encuentran allí, oscilan entre 1000 u$s y 1500 u$s el mt.2, dependiendo de la calidad de construcción, el estado, la antiguedad, la altura (que generalmente se ve reflejada en la vista), y también de la superficie total de la unidad, si se trata de una unidad de poca superficie (que son mas demandadas) o de mucha superficie (que son menos demandadas).