Es una bella cortada, muy breve, irregular, casi ondulante, que acompaña la oscilación natural de la barranca y que va perfilándose hacia el río. Se ubica entre las calles Mendoza, Ayacucho, San Juan y Alem, en pleno barrio Martin, uno de los más elegantes de Rosario. Su cercanía al río, antes de la construcción de la Avenida Belgrano, hizo que los terrenos de las manzanas que tienen el pasaje como paso sean bastante más elevados con referencia al nivel del Paraná.
Una cortada con mucha historia:
Santa Cruz fue el custodio a comienzos del siglo XIX de la batería Libertad (hoy parque Urquiza) y su casa estaba ubicada en la ochava noreste de la esquina de Mendoza y Ayacucho. Según relatan los historiadores, “…en el año 1855 se conocen el Capitán General Justo José de Urquiza y el Mariscal Andrés de Santa Cruz, en la madurez de sus vidas, y sellan una amistad basada en coincidencias de ideas políticas y de progreso para América. Tiempo después se enriquece por lazos familiares. El Mariscal de Santa Cruz en la Argentina, estaba identificado con el pensamiento político de Urquiza, a quien acompaña sin ostentar cargos públicos, en proyectos que tuvieron como fin concretar planes progresistas de inmigración, comunicación y transporte. Para lograrlos, no dudaron ambos en realizar costosas inversiones que, en muchos casos, llegaron a exponer sus patrimonios en empresas destinadas a implementar en la Cuenca del Plata obras de bien público...”
La fábrica de Tejas:
En la esquina Noreste, donde el pasaje se cruza con la calle Ayacucho, aparece una plaza que ocupa un rectángulo que llega hasta Mendoza extendiéndose frente a lo que era la Yerbatera Martin hacia un lado y hacia el otro aparece un edificio de alta gama que acompaña el desarrollo de la plaza con su fachada
Sobre esta plaza existe un cartel de la Municipalidad, en el que explica y detalla que en ese lugar existía la mayor fuerza motriz de Rosario durante el siglo XIX. Con el apoyo del presidente Domingo Faustino Sarmiento, el francés Julio Jeandel construyó en las inmediaciones de la casa quinta del mariscal Andrés Santa Cruz la primera fábrica de tejas vitrificadas, cuyas máquinas eran movidas por un motor a vapor de 15 H.P. Según indica el texto oficial, sus chimeneas eran tan altas que servían de referencia para los navegantes cuando estos se acercaban a la ciudad. La empresa fue vendida y mantuvo su actividad hasta 1877, posteriormente fue demolida.
Con su encanto intacto:
El historiador Wladimir Mikielievich relató que Santa Cruz y algunos vecinos abrieron un sendero para bajar al río y ese fue el principio de la cortada que hoy lleva su nombre.
Hacia los laterales del pasaje se construyeron casas sobre niveles más altos. En estos laterales había muros ciegos que se usaban como contención de la masa de tierra elevada y para poder llegar hacia arriba, había que cruzar una escalera, que en la mayoría de los casos era de mármol de carrara.
Como un dato particular, las casas tenían la característica de tener un patio en su frente. Posteriormente, la construcción de nuevos edificios en la zona, hizo desaparecer esta tipología tan particular de las viviendas.
La cortada que se extiende a lo largo de sólo una cuadra, tiene una forestación muy particular que la hace muy pintoresca.
Como un aspecto negativo, se puede decir que los edificios en altura construidos entre 1993 y 1995, la hacen más estrecha y oscura, ya que le han quitado luz. Pero sin embargo, la cortada conserva su aspecto colonial, acentuado por la conservación del empedrado irregular de su calle. Es una cuadra de calle adoquinada, silenciosa, que sigue manteniendo su carácter, de veredas angostas y mucha sobra producida por los añejos jacarandaes que cubren toda la anchura del pasaje, transformándolo en un túnel de hojas verdes.
La cercanía con la Avenida Libertad y con todo el entorno del Parque Urquiza es altamente valorable, así como con el Monumento y La Fluvial. Si bien ha perdido una parte del encanto que tenía en el siglo XIX, sigue siendo una hermosa cortada, ubicada en uno de los lugares más privilegiados de Rosario.