Motivados por el atractivo de invertir en ladrillos o por cumplir el sueño de la casa propia, las inversiones en inmuebles en el vecino país durante 2010, llegaron a los US$ 1.720 millones.
Esa cifra surge de cálculos de El País en base a la recaudación del Impuesto a las Transmisiones Patrimoniales (ITP), que el año pasado supuso ingresos para la Dirección General Impositiva (DGI) por $ 1.380 millones.
Partiendo de la base de que el impuesto que recauda la DGI representa el 4% del valor de las operaciones inmobiliarias, el total negociado en todo el 2010 sumó $ 34.500 millones (unos US$ 1.720 millones al tipo de cambio promedio de ese año).
Ese volumen de negocios, que se concretó entre enero y diciembre a través de transacciones inmobiliarias, podría ser superior si se toma en cuenta que la base imponible del impuesto es el valor catastral del inmueble, el que generalmente es inferior al valor real.
De todos modos, ese monto es 38,5% superior al registrado en 2009, cuando los negocios habían sido por un valor no inferior a los US$ 1.242 millones.
El ITP grava con 2% al comprador y con otro 2% al vendedor de "bienes inmuebles, de los derechos de usufructo, de nuda propiedad, uso y habitación", así como "las promesas de enajenaciones referidas en el literal anterior y las cesiones de dichas promesas", según establece el artículo 2 de la ley 16.107.
La recaudación por ITP aumentó 31,2% en términos nominales en 2010 con respecto al año anterior. Según informaron a El País en la Asesoría Económica de DGI, ese porcentaje "se desglosa en un aumento de 13,7% en la cantidad de operaciones y un aumento de 15,4% en el valor promedio de cada operación".
De acuerdo al último informe de actividad inmobiliaria divulgado por el Instituto Nacional de Estadística -basado en datos de la Dirección General de Registros- , en enero-septiembre del año pasado se habían realizado 53.698 compraventas.
En septiembre, la distribución de las compraventas exhibía una mayor predominancia de Montevideo en el total (38%), seguido por Canelones (14%), Maldonado (13%), Rocha (7%) y Colonia (4%).
Los agentes de mercado consultados destacaron que 2010 fue un buen año en términos generales y esperan que la actividad se mantenga en 2011, siempre que los precios no sigan subiendo.
INVERSIONES. El más optimista fue el presidente de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya (CIU), Gabriel Conde. "Este año si no hay ninguna variable externa o de política económica que afecte, el negocio va a ser mejor que el año pasado", dijo.
Recordó que el mercado inmobiliario ha crecido de forma continua desde 2003, cuando comenzó a consolidarse la demanda.
Conde estimó que este año habrá "igual o superior" nivel de transacciones que en 2010. "Estamos en valores que no tienen precedentes pero los precios han venido subiendo y el mercado lo viene absorbiendo", indicó.
El empresario prevé que más allá de la zona costera, que atrae inversiones de extranjeros de tipo turístico-residenciales, "Colonia es una zona donde tal vez la actividad crezca más por la cercanía a Buenos Aires", dijo.
En este aspecto coincidió el director de Arteaga Hill Propiedades, Eduardo de Arteaga, quien se refirió al atractivo de la compra de campos. "Mientras los precios de los commotidites agrícolas se mantengan, los campos van a ser muy demandados y también Colonia y su entorno", dijo.
El operador dijo que el año pasado fue muy bueno, con una "excelente venta de apartamentos en construcción, casas para demoler y edificar, campos y una gran incidencia de la zona de Punta del Este". Agregó que, si las condiciones económicas de Argentina se mantienen, ese balneario "va seguir recibiendo una excelente inversión".
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