La Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), que nuclea a un centenar de desarrolladores inmobiliarios, se pronunció a favor de una generalización en el crédito hipotecario orientado a la clase media, cuya concreción permitiría a millones de argentinos acceder a su primera vivienda.
Miguel Camps, titular de la desarrolladora Argencons y creador de la marca de edificios Quartier, asumió hace un par de meses la titularidad de la AEV y en diálogo con Télam se refirió a la decisión de la entidad de seguir impulsando la concreción del crédito hipotecario orientado a la clase media.
"De veinte operaciones inmobiliarias, sólo una se concreta merced al crédito hipotecario. Se triplicó la cantidad de tiempo en que un argentino debe ahorrar para comprar una vivienda. La evolución de los precios hace que las tasas de los préstamos sean altas y las cuotas sean inaccesibles, por eso realizamos un trabajo muy activo para fomentar el crédito", explicó.
"Proponemos un plan de créditos basado en el modelo chileno que cuenta con un medio de pago denominado `unidad de fomento` que se actualiza con los salarios. La tasa que se aplica es de un sólo dígito y la cuota es baja", enunció.
"Acá, en la Argentina, habría que modificar las condiciones legales que permitan actualizar cuotas mediante indexación salarial", reflexionó.
Dijo que actualmente sólo un 5 por ciento de la población es la que concentra la compraventa inmobiliaria al contado.
"Los que compran y venden en los últimos años son los sectores vinculados con la actividad del campo y la industria automotriz, el 5 por ciento de la población que adquiere inmuebles como refugio del valor", expresó.
Sostuvo que en la próxima Batimat Expovivienda, que se llevará a cabo entre el 31 de mayo y el 4 de junio en La Rural, invitarán a políticos de diferentes sectores para que en este año electoral den a conocer sus planes respecto a la viabilidad de facilitar créditos para la vivienda.
El panorama de la construcción de viviendas en general cuenta con una "difícil rentabilidad" debido a la suba de costos de los materiales y del precio de los terrenos por escasez de oferta de tierras en lugares tradicionales, en un panorama de dólar quieto, describe Camps.
Fuente: Telam