Ciudad en Obras continúa con este nuevo espacio, a través del cual invitamos a distintos referentes a Pensar Rosario, tomando como eje una serie de hitos urbanísticos como el Puerto de la Música, la reconversión del Barrio Inglés y la posesión por parte de la provincia del predio del ex Batallón 121, en la zona sur de la ciudad.
Cabe recordar que a principios de abril, el Colegio de Arquitectos de Rosario anunció un plan para recuperar el Barrio Inglés, ubicado en el nacimiento de la Avenida Alberdi, en la zona norte de Rosario. Otro de los hechos que tuvo gran repercusión durante la primera semana de abril, fue la compra por parte del Gobierno de Santa Fe del predio que ocupó el ex Batallón 121, en la zona sur de Rosario. Se trata de 30 hectáreas de superficie, localizadas entre las calles Lamadrid, Ayacucho, Buenos Aires e Ibáñez, que todavía no tienen un fin determinado.
En esta oportunidad, dialogamos con el arquitecto y urbanista Rubén Palumbo, quien nos ofrece una mirada distinta de estos tres hechos. Su opinión en las siguientes líneas.
Considero que cada uno de los temas planteados tiene una escala y una expectativa para la ciudad muy diferente. Si algo los une, es que implican nuevas oportunidades, y como siempre, posibilidad de iniciar transformaciones que derraman, más allá del propio proyecto.
Puerto de la Música: La obra de Nieymeier en Rosario
Tal vez lo más significativo sea la posibilidad de contar con una obra de Nieymeier en nuestra ciudad, que como las de Alvaro Siza y César Pelli, nos colocan en un sitio que sintetiza la importancia que la arquitectura y las intervenciones urbanas tienen en Rosario.
Entiendo que otros proyectos que el municipio trabajó para este sitio, como el remate del paseo ribereño y el inicio de la actividad portuaria, tenían en los usos definidos una mayor contundencia, con edificios que albergaran a las empresas y la operación portuaria, un centro cultural y de negocios que permitían establecer una dinámica particular, ligaban usos y además una gran plaza, permitía esa transición que conformaban el remate del paseo ribereño y el inicio de la actividad portuaria específica. Esto es algo que la ciudad plasmó en su Plan Regulador, en sus planes y programas de la democracia, que reforzó con el levantamiento de la actividad portuaria en Puerto Norte en 1996 para transformarla en la nueva centralidad, pero poniendo su principal objetivo en consolidar el puerto en la zona sur.
El Barrio Inglés: Una oportunidad para reivindicar a las instituciones y sus proyectos
Una iniciativa loable del Colegio de Arquitectos, intentando definir lo que consolida y hace posible cualquier proyecto, la obtención de los recursos, y en ese sentido, la ciudad debe celebrarlo, al igual que los propietarios.
Fundamentalmente, reivindica el valor de las instituciones y la participación en la definición de las políticas y valga el ejemplo, en la búsqueda de los recursos para poder ejecutarlas, comprometiendo en ella a las empresas de la ciudad.
Ex Batallón 121: Su destino debe ser un proyecto de todos
Una pieza urbana de gran trascendencia, para consolidar las intervenciones que en el sector ha realizado la ciudad, poniendo en valor y reivindicando que el sur también existe. El CMD Sur con proyecto de Alvaro Siza, la Biblioteca del Bicentenario (en gestión) y ex Batallón 121, se constituye en este marco en un emblema.
El éxito de semejante oportunidad está en el destino, en el programa de usos, que sin lugar a dudas no es únicamente responsabilidad de su nuevo propietario. Que la decisión pase solo por ellos, sería un error, tan grande como la oportunidad.
Concursos de ideas, trabajos que involucren a la población, un estudio científico en su metodología, pero altamente cargado de valores sociales y culturales que incluyan, serán fundamentales para que las oportunidades devengan en victorias. Y las victorias ciudadanas, requieren de una enorme generosidad de los funcionarios, la humildad y el buen oído de los técnicos y por supuesto, que los ciudadanos asumamos el compromiso de sumar desde donde nos toque.
Una ciudad con proyectos, tiene estrategias, construye las oportunidades, solamente falta que todos pensemos y asumamos responsablemente, que somos parte de la posibilidad de éxito y que tamaña oportunidad no precisa iluminados, sí mucha luz para no equivocar el camino.