El economista Marcos Sarquis, de la consultora abece.com presentó un informe donde se deja en evidencia que la vivienda propia es un sueño que a los argentinos cada vez les cuesta mas cumplir. En el escrito se hace una comparación entre el costo de los alquileres y el correspondiente a la cuota mensual de una propiedad.
Para el economista, el difícil acceso al crédito, los altos precios de los departamentos, la inexistencia de instrumentos que permitan el ahorro, r dificultan el acceso a una casa propia. Debido a esta situación, los argentinos terminan optando por alquilar a comprar.
Sarquis ofrece el siguiente ejemplo: “Si tenemos un departamento de 60 metros cuadrados y comparamos cuánto costaría comprarlo y cuánto alquilarlo, veremos que la segunda opción es la más económica. Un inmueble de estas características tiene un precio promedio de $ 280.000, por lo cual resulta imposible de comprar para una persona de clase media, que nunca llegará a ahorrar tanto para pagarlo”; señala.
El economista explica que esta situación no se da en otros países, ya que existen sistemas financieros que financian durante 20 o 30 años la compra de esto inmuebles. Si bien en la Argentina estos mercados existen, están poco desarrollados.
En sus palabras: “Si uno analiza las tasas del mercado en Argentina para un crédito a 20 años, observa que la cuota inicial que debe abonar es de $3600, mientras que el alquiler cuesta tres veces 3 veces menos. El alquiler de un departamento de 60 m2 en un barrio promedio puede costar entre 1200 y 1400 pesos mensuales. La diferencia es abultada, por eso mucha gente opta por alquilar en vez de comprar”.
Sarquis explica que este escenario es muy distinto al de los años 90. En aquella época, el alquiler de una propiedad de este estilo costaba alrededor de $500 mensuales, y la cuota rondaba los $617 mensuales. Entonces la diferencia no era tan grande, y uno sacrificaba un poco de dinero para poder comprar la casa propia. Hoy en día la diferencia es mucho mas grande .
¿Por qué ocurrió esto? El consultor de abeceb.com señala que después de la devaluación los precios de los departamentos subieron alrededor del 460%. En cambio los alquileres solo se incrementaron un 130%. Esto originó una disparidad de precios relativos entre comprar y alquilar, sobre todo si consideramos que los salarios solo crecieron un 270%. Por lo tanto es más barato ser inquilino que dueño, a diferencia de lo que pasaba en los años anteriores.
Con respecto al acceso al financiamiento, Sarquis indica que es complicado porque el costo financiero total es muy elevado. Y pone el siguiente ejemplo: “Para el caso que habíamos tomado del departamento de 60 m2, una familia debería tener ingresos mensuales de casi 10.000 pesos, lo cual ya de por sí es bastante difícil. Además, una familia que quiere adquirir un inmueble debe hacer un ahorro previo para comprarlo, que alcanza casi el 30%. Para el caso anterior, estamos hablando de $80.000 lo cual, en un contexto donde no hay instrumentos para ahorrar es bastante difícil”.
Según los datos aportados por el informe, como resultado de todo esto la participación del crédito en el PBI de Argentina se redujo fuertemente en los últimos años, hasta llegar al 0,7%. Estas cifras están bastante del resto de la región. Por ejemplo, en Chile alcanza al 7% y en Brasil el 3,5%. Además, dice Saquis, hay que considerar que un mercado financiero no solo sirve para que la gente tenga su vivienda propia, sino que también es un importante fomento para la economía porque el sector de la construcción ocupa el 6,5% del PBI.
A modo de conclusión, el economista nombra tres patas claves para entender el problema de la falta de acceso a la vivienda propia: “En primer lugar tenemos el precio de los departamentos que hoy en día son bastante elevados; en segundo lugar hay un difícil acceso al mercado crediticio y, por último, no hay instrumentos que permitan el ahorrar”: