Uno de los temas que más preocupa a los sectores medios de la ciudad es el acceso a la vivienda propia. ¿Cuáles serían las soluciones más viables que se podrían encarar en una futura gestión?
La vivienda y la infraestructura barrial son dos de los desafíos más importantes que tenemos en la gestión, tanto en inversión como en soluciones a nivel estructural.
Hay varios mecanismos que podemos promover para que los sectores medios puedan acceder a una vivienda, algunos de los cuales ya están en marcha. De hecho, hace pocos días, se firmó un acuerdo entre la provincia y el gremio de los madereros, que permite generar vivienda para un núcleo de trabajadores con un sistema de pago a largo plazo, en terrenos que son propiedad de esa misma organización. Y existen cuatro convenios que firmará la Municipalidad con otros gremios que abren la posibilidad de que personas con una relación de dependencia fija puedan, a través de un convenio cerrado, promover la vivienda para estos sectores.
Tenemos también el desafío de seguir promoviendo la autoconstrucción en terrenos con infraestructura.
Además, están los créditos hipotecarios que lanzó el Banco Municipal, con lo cual tenemos la necesidad de buscar otras instituciones como que otorguen créditos a largo plazo. Hoy los bancos más grandes otorgan créditos pero solo para el consumo, por lo que hay un desafío relacionado con la macroeconomía que es generar la suficiente confianza como para que los créditos a largo plazo tenga una existencia posible.
¿Hay terrenos disponibles en la ciudad que puedan ser utilizados para la construcción de vivienda, como el Programa de Viviendas para Sectores Medios que lanzó la Municipalidad?
Hay disponibilidad de terrenos. Si bien la ciudad ha tenido dificultades en este aspecto, a través de Planeamiento se ha trabajado para que dentro de los acuerdos urbanísticos se logren algunas tierras destinadas a este fin. Por otro lado, hay tierras afectadas a proyectos nacionales que se podrían utilizar si se logran los acuerdos respectivos con el gobierno.
Por otro lado, hay gremios que tienen terrenos propios, donde se pueden generar proyectos. Y también tenemos lo terrenos del ex Batallón 121, que fueron adquiridos hace poco por la provincia.
Ya que menciona al ex Batallón 121, ¿cuál cree que debería ser el destino de estos terrenos?
Me parece positivo el hecho de que la Provincia haya convocado a un concurso de ideas no vinculante. Es muy importante buscar proyectos e ideas que sean para ese terreno, desde distintas miradas y personas y que se puedan combinar.
Ese lugar se tiene que integrar a la trama urbana del resto. Es muy importante que los vecinos sepan que ese gran espacio de la zona sur de Rosario va a potenciar su barrio y no que va a ser un problema.
Entiendo que se debe rescatar el espacio verde, a través de la creación de un polideportivo, ya que el distrito Sur es una zona donde faltan espacios verdes. Pero también hay lugar para el desarrollo de planes urbanísticos, compatible el con barrio que hoy está. Esa zona debe integrarse a la trama urbana, privilegiar las viviendas para sectores medios, con proyectos urbanísticos integrales que mejore el resto del barrio.
¿De qué manera piensa avanzar con el Código Urbano, que ha tenido puntos de discusión por parte de los empresarios de la construcción, como la altura de los edificios en el Micro y Macro centro de la ciudad?
Con respecto al Código Urbano es muy importante rescatar que Rosario es una ciudad que planifica y eso es algo que hoy nos pone en otro lugar, que nos ha permitido un desarrollo importante de ciudad. Se ha logrado recuperar la mirada al río, tener un Plan Estratégico Metropolitano, un plan de Movilidad. Rosario piensa en la problemáticas que tienen las grandes ciudades y también tiene un Plan Urbano, que se está llevando adelante, y que es necesario revisar.
Yo creo en un urbanismo dinámico que dialogue siempre con la sociedad, para evaluar si lo que planifica se va realizando. Pero también hay que tener una mirada a largo plazo. Creo que generó suficiente debate como para hacer una evaluación de cuales fueron sus impactos, aunque considero también que es necesario que Rosario tenga un desarrollo sustentable y para eso tenemos que equilibrar la necesidad del desarrollo constructivo de la ciudad, con una planificación urbana sustentable.
Reconozco que los sectores involucrados en la construcción ponen reparos a cuestiones como la altura de los edificios, pero también creo que es necesario que discutamos que ciudad queremos y como hacerla sustentable. Por lo que entiendo que el rol del estado es buscar el equilibrio entre el desarrollo de la construcción y la calidad de vida de toda una ciudad.
Si los rosarinos la eligen como intendente, seguro le tocará inaugurar las obras de los diferentes desarrollos de Puerto Norte, ¿cuáles serán los cambios que vivirá la ciudad cuando esos proyectos estén concretados?
Rosario es una ciudad que desde que miró el río cambió sustancialmente, sobre todo en la zona norte de la ciudad. Hay que destacar que aquí se recuperaron grandes zonas del espacio público, y no solamente han tenido como destino la inversión privada.
Especialmente en el caso de Puerto Norte, creo que ni nos imaginamos la ciudad que vamos a encontrar, porque aquí, además de las construcciones, vamos a contar con más de 42 hectáreas recuperadas para el espacio común. Muchos de nosotros vamos a reconocer una nueva zona de la ciudad, que va a impactarnos más allá de a la gente que viva allí.
Lo que parece interesante de la planificación que se hizo allí es que jerarquizó no solo la apertura de calles y avenidas que van a permitir una conexión con otras zonas, sino la conservación de espacios sobre el río, más de 1900 metros que vamos a poder transitar a orillas del río.
Y hablando de la ciudad que se viene, ¿qué cree que ocurrirá con el Puerto de la Música?
El Palacio de la Música, se llamaba así en el Plan director, fue aprobado en su momento por muchísimas instituciones de la ciudad y de allí se tomó la idea de hacer el Puerto de Música. Este lugar, tendrá casi un valor estratégico para Rosario, ya sea por lo artístico, por la posibilidad que tiene un espacio dedicado a la cultura y por lo que significa tener una obra de Niemeyer en la ciudad. Y en un espacio publico particular que une la trama urbana con la trama productiva y que va a generar un proceso sumamente importante, tanto en lo urbanístico como en lo cultural.
Seguramente los rosarinos deben haber vivido un gran debate cuando se presentaron otros proyectos como el Monumento de la Bandera, que hoy nadie discute que es una obra emblemática.
Con el Puerto de la Música pasará lo mismo. Será una obra emblemática que hoy genera debate pero que reflejará un tiempo de la ciudad, unido a la producción y a la cultura. Tenemos una serie de desarrollos en Rosario, como los distritos de Alvaro Siza y César Pelli, que reflejan la necesidad de una ciudad que genera marcas urbanísticas, que vayan consolidando que en lo público está lo más apreciado, que gozar todos.
¿Qué cuentas pendientes cree que hay en lo que respecta a obra publica y que se deberían encarar en una futura gestión?
Algunas están en marcha, como el conducto Vera Mujica, que es una obra de 30 millones de pesos que va a permitir terminar con los anegamientos e inundaciones entre Francia y Avellaneda y Pellegrini y el río. La última inversión que se hizo en la ciudad de ese tipo fue en 1930.
También tenemos la nueva planta potabilizadora de agua que va a aumentar en un 25 % la cantidad de agua potable de la ciudad y que va a unir todos lo acueductos que están en Circunvalación. Y las últimas inversiones que ha hecho la Empresa Provincial de la Energía en Rosario.
¿Qué nos falta? Un par de temas centrales. Uno es la obra de infraestructura de saneamiento de redes cloacales. Yo me he comprometido a que en la gestión de cuatro años, si me toca ser intendente, vamos a finalizar este plan que originalmente era de de 9 años y cuyos plazos pretendemos acortar. Junto a eso, vamos a avanzar con el pavimento definitivo, que comprende 10 etapas y estamos recién finalizando la primera.
Junto con esto, la provincia va a anunciar los tres accesos que nos faltan: el de San Martín, el de Rivarola y el de Ovidio Lagos.
En conclusión, si mejoramos los accesos a la ciudad, las obras cloacales y el pavimento definitivo indudablemente estamos con otra calidad de hábitat, que unido al tema de la vivienda que tocamos al principio de la entrevista, responde a una calidad de vida diferente para los ciudadanos.
Esos son los grandes desafíos que tenemos y que están unidos a la calidad del hábitat, poniendo como hábitat la vivienda y las condiciones del lugar que permitan unir la trama social y la trama urbanística de la ciudad.