Por la crisis que hoy golpea a los mercados internacionales, referentes del negocio inmobiliario rural estiman que inversores locales de diversas actividades buscarán un refugio más seguro y tangible para su dinero en el negocio de la tierra. Se estima, en consecuencia, que los precios de los campos exhibirían una importante firmeza.
Particularmente en el último año, ese incremento promedió el 15% en todo el país. Pero en la zona “núcleo” o el corredor cerealero -es decir, las mejores regiones de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sudeste de Córdoba- la suba llegó al 20% .
De hecho, sostienen los analistas, los actuales valores ya se encuentran en niveles récord para la mayoría de las zonas productivas. A modo de ejemplo, según datos de Compañía Argentina de Tierras (CAT), en Pergamino y la zona del norte bonaerense, donde están las tierras más ricas del país, una hectárea de campo que en 2001 valía unos 3.000 dólares, en mayo pasado ya promediaba los 17.000 dólares.
Existiría la posibilidad de que se restrinja la oferta y, en paralelo, haya una mayor presión de la demanda. “Los vendedores se limitan a quienes tienen necesidad de hacerlo o saben bien qué van a hacer con el dinero. Como contrapartida, no debe descartarse que aumente la presión de la demanda. Esto es algo que ya empieza a notarse”, explicó un consultor, quien no ocultó que “podría haber un impacto alcista en los precios”.
“La situación de inestabilidad e incertidumbre en los mercados financieros internacionales provoca en nuestro mercado local que haya cada vez menos oferta de tierras a la venta. Esto, en el mediano plazo, puede tener un impacto en los precios y provocar una suba”, añadió.
Para Roberto Frenkel Santillán, integrante de Bullrich Campos y presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales, la crisis internacional podría en un principio ocasionar un “mercado retraído y temeroso”. No obstante, los inversores verían la tierra como el “gran refugio” de capital.
Inédito
Un grupo asegurador lanzará próximamente su seguro para “potrillo nacido vivo” que comenzará una vez confirmada la preñez. “Esta herramienta constituye un resguardo económico que evita la pérdida del capital invertido en el servicio natural, indemnizando la muerte fetal y del potrillo en vientre materno”, explicó Mario Teruya, gerente comercial del Grupo Asegurar La Segunda.
Estrategias
El precio de las tierras está ligado al cultivo que éstas permiten y a su diversidad, pero también a su grado de liquidez, o sea qué tan fácil es venderlas”, explicaron en la Cámara de Inmobiliarias Rurales. También cuenta la cercanía de la ciudad, los servicios y la distancia con el puerto más próximo, entre otros factores.
Si bien la frontera agrícola se expandió, la oferta de tierras es limitada, porque hay mucha gente que quiere entrar en el negocio y hay muy poca que quiere salir.José Rozados, Reporte Inmobiliario
Fuente: Diario El Litoral