En el marco de la segunda edición del Salón Inmobiliario, que se desarrolló en Rosario entre el 5 y 7 de agosto en el Salón Metropolitano, Ciudad en Obras dialogó con los representantes de las Cámaras Inmobiliarias quienes hablaron de la actualidad de la construcción en la ciudad y la realidad del mercado de alquileres ante la falta de crédito.
Según los datos aportados por Javier Grandinetti, titular CADEIRO, en Rosario se están construyendo alrededor de 400 edificios por año, que estableciendo un promedio de 20 a 25 departamentos por obra, nos da un total de 10 mil unidades anuales. El empresario destacó que no hay obra parada, ya que todos los proyectos que se iniciaron se culminaron.
Con respecto a la venta, Grandinetti aclaró que está un poco más lenta la venta desde el pozo, que se relaciona con una baja en la rentabilidad. “Si bien es real el crecimiento en el costo de las unidades, también es real que en los últimos tres años el costo de la construcción superó al valor de venta. Esto fue absorbido por una baja rentabilidad. Entonces, mucha gente opta por la unidad terminada, ya que la compra desde el pozo dejó de ser atractiva”, dijo.
El mercado locativo
El alquiler de inmuebles también fue uno de los temas que abordó el titular de Cadeiro, que calificó como un mercado en tensión, por la falta de acceso al crédito inmobiliario que tienen las personas que hoy son inquilinos.
“En mi disertación decía que estoy orgulloso por el profesionalismo con que se están manejando las inmobiliarias porque dada la tensión que hay en el mercado locativo, que no haya conflictos significa que hemos mejorado mucho en el manejo de la mediación. Pero tenemos que empezar a anticiparnos a los problemas porque va a llegar un momento en que nuestra capacidad de mediación se agote”, manifestó y explicó: “Uno alquila en una coyuntura, pero no como un plan definitivo de vida. En este momento no llegamos a un punto crítico de tensión gracias a la gran producción de viviendas nuevas que se están volcando al mercado locativo. Hoy hay una gran demanda de alquiler de propiedades que debería volcarse a la compra de inmuebles”.
Otra de las cuestiones mencionaron los empresarios y que se relaciona con los alquileres es la disminución en la oferta. Si bien la mayoría de las unidades que venden se vuelcan al mercado locativo, la oferta no alcanza a satisfacer la demanda.
Carlos Rubio, titular de CEIR, señaló que en el caso de su inmobiliaria notan que tienen menos departamentos en alquiler que el año pasado, aunque el volumen de operaciones no haya bajado. “Ocurre que la demanda es muy sostenida y a veces, cuando se nos desocupan los departamentos se alquilan directamente, sin que se alcancen a publicar. Y en muchos casos, los inquilinos renuevan los contratos”.
Desde otra perspectiva, Marcelo Gustaffson, relacionó la baja en la oferta con la retracción que sufrió la construcción en el periodo 2008/2009, en plena crisis con el campo. “Históricamente veníamos con un ritmo de construcción sostenido en el cual las nuevas unidades se volcaban al mercado locativo. Esa pendiente de aceleración disminuyó en el 2008 / 2009 con por lo que muchas obras se postergaron y no se iniciaron o se retrasaron y en vez de terminarse en dos años, lo hicieron en tres. Quizá ese ritmo más lento, se está volcando hoy al mercado, dos años después”, argumentó.
El empresario explicó que actualmente el mercado de venta de inmuebles, se encuentra conformado en su mayoría por unidades en construcción o a estrenar. “Cuando uno ve los avisos en el diario relacionados con la venta de inmuebles, puede notar que hay un crecimiento de la oferta. Precisamente, esa foto se va volcar al mercado locativo en un año o dos, cuando todas esas unidades que hoy están en venta con plazos de entrega de 12 meses o más, estén disponibles para alquiler”.