Una zona que, salvo para la gente que la habitaba, no era mayormente transitada. Siempre resultó ser un sector de paso, ya sea para ir hacia el sur o hacia el oeste. Ni siquiera era utilizada para ir hacia el norte, ya que la Avenida Francia se cortaba antes de llegar al Parque Scalabrini Ortiz. Recién a partir del desarrollo de Puerto Norte, la avenida y toda el área se abrió al río y quedó conectada con el resto de la ciudad.
El crecimiento de Rosario hace que la mirada de la inversión, tanto pública como privada, se traslade hacia áreas como ésta. ¿La consecuencia?: Todos ganan.
Boulevard Timbúes:
En 1905, la Municipalidad de Rosario, a través de la ordenanza Nº 3, modificó la denominación de varias calles del municipio, entre ellas la del Boulevard Timbúes, actualmente Avenida Francia.
A fines del siglo XIX y comienzos del XX, esta área representaba el límite entre la zona marginal e industrial de Rosario y la zona urbanizada que tenía su mayor exponente en el Boulevard Oroño. La distancia que existe entre estas dos arterias es insignificante, pero hace 100 años, esas pocas cuadras separaban la ciudad. El Boulevard Timbúes marcaba el límite de Pichincha, el comienzo de Refinería y de una zona industrial, arrabalera, con la fuerte presencia del ferrocarril y el producto de la intensa actividad portuaria. Barrios obreros, de conventillos, refugio de inmigrantes y zona prostibularia. La otra cara del Boulevard Oroño.
Las palmeras canarias:
El tramo de la Avenida Francia que se analiza tiene muchos aspectos favorables, pero sin lugar a dudas, lo que le otorga una identidad particular es la presencia de sus palmeras en el cantero central.
Estos árboles, imponentes, se repiten en otras calles y plazas de la ciudad, como el Boulevard Oroño, la plaza San Martín, la plaza Pringles, y en los parques de diversas mansiones del Saladillo. Todas, aparentemente, son oriundas de las Islas Canarias y llegaron a la ciudad para la misma época, casi a fines del siglo XIX. Son distintas al resto de las especies porque tienen un tronco recto que puede llegar hasta los 20 metros de altura. Se caracterizan también por su densa copa esférica de color verde, formada por grandes hojas.
No se sabe bien cómo llegaron, ni la fecha exacta en las que se plantaron. Lo que se conoce de ellas son deducciones hechas en base a documentos que existen en el Concejo Municipal, y a algunos archivos de la Dirección de Parques y Paseos de la municipalidad. La aparición de estas palmeras canarias coincide con el cambio que estaba sufriendo la ciudad a principios del siglo pasado, producto del crecimiento del puerto y del ferrocarril, y la prosperidad que traía el modelo agro exportador.
De Pellegrini al río:
La continuidad de la Avenida Francia desde Avenida Pellegrini hacia el norte, se ve interrumpida en la calle Santa Fe, choca con la fachada del edificio de la Facultad de Medicina que se extiende hasta calle Urquiza, ya como el Hospital Centenario, donde retoma la traza de la Avenida Francia hasta el río, en el corazón del área denominada Puerto Norte.
La división producida por la presencia de estos históricos edificios le da ciertas características a estas dos áreas, más acentuadas en un tramo que en el otro.
Relevamiento de la Avenida:
20 edificios
226 casas
2 centros de salud
14 negocios gastronómicos (restaurantes, bares y heladerías)
1 supermercado
2 estaciones de servicio
53 comercios
4 edificios de instituciones
1 terreno vacío
1 terreno vacío próximo a construir
7 edificios en construcción
Casas:
Las casas predominan y es lo que caracteriza a este recorrido avenida durante este trayecto. Cuenta con un total de 226. Las cuadras que presentan más cantidad de casas son las que van de Cevallos a 9 de Julio, con 22. Les siguen las cuadras que van desde Jujuy a Brown, y desede Rioja a San Luis, con 21 en cada cuadra. De San Luis a San Juan existen solamente 2 casas.
La mirada de la arquitectura: Por Arq. Mariel Suárez
Existe una diferencia de carácter entre los dos tramos que se analizan. En el primero, desde Av. Pellegrini hasta Santa Fe, el cantero que separa a las dos manos es muy angosto, casi tanto como el de la Av. Pellegrini. Ha perdido el sentido original, y al ser tan estrecho se ha transformado simplemente en un divisorio de las dos manos, y la calle ha pasado a tener una anchura muy importante para la circulación de los tres carriles que existen en cada mano. Esto hace que la proporción que tiene le dé un fuerte carácter de avenida en cuanto a circulación vehicular, dado que predomina el automóvil.
Al ser tan ancha la calle, el cantero no tiene posibilidad de ser un elemento para circular peatonalmente.
Falta de mantenimiento:
Hay que destacar que el mantenimiento de ese cantero central es muy pobre: está muy deteriorado, con el césped crecido, y además no cuenta con un arbolado planificado fuera de las palmeras. En una misma cuadra, el cantero tiene un espacio sin árboles, o aparece una palmera, un arbusto o un palo borracho. Se nota la falta de planificación o de alguna intervención en el diseño del cantero, no sólo en cuanto a la forestación, sino también a la iluminación.
En síntesis, no se observa un buen mantenimiento y a esto se le debe sumar que muchos de los bordes de los canteros están rotos.
Las construcciones son de baja calidad, sobre todo las primeras cuadras de Av. Pellegrini, hasta Zeballos.
A medida que la Av. Francia se acerca hacia calle Santa Fe, va cambiando su fisonomía; comienzan a aparecer residencias para estudiantes universitarios y locales que albergan actividades de apoyo como bares, kioscos, fotocopiadoras, etc.
El mejor tramo es el que va desde Zeballos hasta Rioja: tiene un tejido más residencial, de casas de planta baja y alta, con una escala más barrial. Son casas muy bajas con árboles que no llegan a la segunda planta, porque todavía son jóvenes.
La altura de estos árboles no le da escala a la avenida, y esto juega en contra. La avenida es ancha, y la arboleda que se encuentra en las veredas no provoca la situación de transitar por un túnel forestado, o túnel de sombra, donde la forestación predomine por encima de las construcciones que están en los bordes. Con el tiempo, el crecimiento de estos árboles va a favorecer el carácter de este tramo de la avenida. Por ahora, hay mucho cemento.
Lo positivo:
La accesibilidad, y justamente su anchura, que favorece la circulación vehicular. También la cercanía del centro,
Como proyección, puede adquirir un crecimiento, donde se reemplacen viviendas de planta baja por edificios de propiedad horizontal. Ya empiezan a mezclarse los edificios con las viviendas de una sola planta. El Código Urbano, al permitir construir en altura en esta zona, hace que los lotes adquieran más valor como tierra que como vivienda.
Segundo tramo:
Este sector va desde Urquiza hasta el Parque Scalabrini Ortiz. La primera cuadra que va desde el Centenario hasta Tucumán, tiene el cantero del mismo ancho que el primer tramo, es decir, muy angosto, y es utilizado como playa de estacionamiento. Esa cuadra tiene un tejido que hace de soporte a las actividades que necesita el Centenario. Lamentablemente, es una cuadra con poco mantenimiento, césped crecido en el cantero, bastante caótico, desordenado.
Mucha potencialidad:
A partir de la calle Tucumán, el cantero tiene un ancho importante, interesante. Se transforma en una pequeña plaza longitudinal, incluso en un tramo hay juegos para chicos. Esto marca una significativa diferencia con el primer tramo.
Además, la forestación tiene muchos años, la calle es más angosta, de dos carriles, y la circulación vehicular es menos ágil. Estas características le dan al sector un carácter más de paseo que de tránsito rápido. Aquí sí los árboles logran darle a la avenida ese aspecto de túnel de sombra, donde en verano es muy agradable circular.
El cantero es de permanencia. Tiene mucho césped, a pesar que esta muy mal mantenido, con poca limpieza y ordenamiento.
La forestación, la escala del cantero central como plaza, y la situación que se produce por estar vinculado al nuevo desarrollo de Puerto Norte y el río, pone a este tramo en un lugar con muchísima potencialidad.
Esta zona se revaloriza como área residencial. Hay casas de buena calidad, de los años ‘40 o ‘50. Es un sector muy interesante para poner en valor, considerando al cantero central como un espacio público e integrándolo como una franja verde vinculada al Parque Scalabrini Ortiz, o como una puerta de acceso al río. Es muy agradable la imagen que se produce cuando termina el cantero, se interrumpe Francia, se corta la forestación y aparece esa imagen de llanura, sin límite cercano, con mucha luz, que se abre al río.