El gobierno provincial anunció que a partir del primero de septiembre se sincerará la base imponible para cobrar el sellado en las operaciones inmobiliarias, al tiempo que planea incrementar ese valor en un 20 por ciento, debido a la desactualización de los valores fiscales de los inmuebles rurales.
El subadministrador provincial del Servicio de Catastro e Información Territorial, Horacio Palavecino, consignó en rueda de prensa que el objetivo fundamental es "poner en regla la grave desactualización de los valores fiscales de los inmuebles rurales".
"Se aplicará a partir del primero de setiembre una actualización de la base imponible del impuesto de sellados en las operaciones inmobiliarias que se realicen entre partes. Se pretende equiparar la valuación fiscal de los campos con el valor que tienen hoy en el mercado", aseguró.
El funcionario dijo luego que "se ejercerá una fuerte presencia fiscal para transparentar el origen y destino de fondos invertidos", y añadió que "la última actualización del tributo se efectuó en el año 1996 y Santa Fe cuenta con 250 mil inmuebles rurales".
El gobierno provincial recibe 300 millones de pesos al año en concepto del impuesto de Sellos, y con esta medida incrementará su recaudación mediante ese tributo en particular en un 20 por ciento.
El valor fiscal que actualmente se encuentra desactualizado es la base imponible del inmobiliario, y es el mínimo permitido para el cálculo del impuesto a los sellos.
La falta de revisiones en los valores del tributo "ha desvirtuado estos impuestos, tanto que resulta muy dificultoso por parte del gobierno realizar un cambio significativo atento al gran impacto que esto ocasionaría", afirmó Palavecino.
El funcionario indicó que "por ese motivo, se creó el Observatorio de Valores de Inmuebles Rurales (OVIR), el ámbito adecuado para obtener valores de inmuebles actualizados más cercanos a los de mercado, en forma simultánea al del valor fiscal", y además "se creó una plataforma virtual para que los escribanos tributen online el impuesto de Sellos cada vez que hay que hacer una escritura".
"El escribano sólo tiene la obligación de informar; esta medida prende semáforos en los propietarios, que ingresan la escritura pero no el valor del inmueble", indicó Palavecino, y agregó finalmente que "en el caso de incurrir en prácticas evasivas, quienes compren y vendan inmuebles rurales serán objeto de investigación de la Administración Provincial de Impuestos (API)".