Al menos 100 chicos y entre 100 y 150 familias se mudaron de la villa tras la erupción. El dato se desprende de un relevamiento realizado por "Río Negro" en siete empresas de mudanzas que operan en la localidad y en todas las escuelas primarias, jardines de infantes públicos y algunos establecimientos privados.
La cifra, aunque elevada, dista mucho de las distintas estimaciones que se barajaban localmente (entre 1.000 y 4.000 personas).
El no saber el impacto de las cenizas en la salud con el correr de los años y la perspectiva económica figuran entre los motivos principales de quienes deciden abandonar la localidad.
Muchas mudanzas se hicieron el primer mes, pero durante los otros dos continuaron y continúan. "Tengo turnos de acá a diciembre, de familias enteras que se mudan", comentó Omar García, de una empresa de transporte local.
Es que varias familias están esperando que los chicos terminen las clases para mudarse, y evitar así tener que cambiarlos de escuela a mitad de año.
Los destinos son variados, aunque lideran el "ranking" Córdoba y distintas ciudades de la provincia de Buenos Aires. La mayoría de los que se fueron no son nativos, sino oriundos de otras ciudades, por lo cual, muchos de ellos optaron por volver a su ciudad de origen.
"Me llaman para Córdoba, Buenos Aires, San Luis. Todas las familias que se van es por lo del volcán", comenta Ricardo Mosquera de otra empresa de mudanzas.
En las escuelas y jardines de infantes privados sufrieron una merma importante, pero no sólo porque algunas familias se mudaron, sino por la situación económica que a muchos les impide afrontar una cuota mensual.
En los establecimientos públicos la situación es dispar. En algunas escuelas se fueron unos 20 chicos, y en otras, como la escuela Don Jaime de Nevares o la Escuela Especial 18 (de oficios), sólo 1.
"Muchas de los que se fueron eran familias nuevas que habían llegado y que volvieron a su lugar de origen. Principalmente se van por lo económico y por no saber las consecuencias que tendrán las cenizas en la salud", comenta Claudia Ravalle, directora de la Escuela 186 del barrio Las Piedritas. En los últimos tres meses se fueron 21 chicos (19 familias) de ese establecimiento.
En el jardín "Frutillitas" 26 se fueron 20 chicos, aunque como la demanda para sala de 4 es alta, los lugares ya fueron cubiertos. De los que pidieron el pase luego de la erupción, sólo uno volvió.
Algunas mudanzas son definitivas, otras no. Hay familias que aguardan que el volcán cese la actividad para volver, otros que la situación económica de la Villa se recomponga.
En dos inmobiliarias consultadas señalaron que no registraron mudanzas definitivas ni muchas casas vacías. No obstante, el mercado de alquileres fue el que más se movió en los últimos tres meses.
Hubo casos de gente que vivía en barrios que tuvieron problemas con los servicios y se mudaron a zonas donde esos inconvenientes son menos frecuentes. Sobre todo de Puerto Manzano y la zona de Las Balsas, indicó Omar Martínez de Inmobiliaria Inamot. "Hay mudanzas y se empieza a conseguir mas viviendas, pero no tanto. Muchos se cambiaron de casa por las condiciones y los costos", señala Jorge Arakelian de Inmobiliaria Lepore. Respecto a los alquileres comerciales, la mayoría de los inquilinos convino con los propietarios un descuento de entre el 20 y 50% por unos meses.
Fuente: Rio Negro