En los últimos tiempos, es habitual escuchar las dificultades que tiene una familia de 3 o 4 integrantes para comprar o alquilar una vivienda de dos o tres dormitorios usada. Sobre todo, si lo que se busca es un inmueble ubicado dentro del radio céntrico.
En base a la información aportada por diferentes empresarios inmobiliarios de la ciudad, la demanda de este tipo de unidades es muy alta y la oferta es más bien escasa. Incluso las pocas casas o departamentos que se encuentra a la venta están sobrevaluados.
Desde las distintas inmobiliarias argumentan que la falta de stock se produce porque hoy se construyen unidades pequeñas de un ambiente o un dormitorio y lo que se levanta en la tipología de dos o tres dormitorios, está orientado a un segmento de tipo Premium.
“La demanda de departamentos es impresionante. Tenemos pedidos puntuales de gente que necesita mudarse debido a que la familia se agranda y busca departamentos usados, que estén en el rango de los 100 mil a 130 mil dólares, pero son muy escasos”, cuenta Romina Giacomo, titular de Giacomo Propiedades.
Según explica Giacomo hoy las inmobiliarias se encuentran con serios problemas para cerrar las operaciones porque los vendedores suelen confundir a la gente. “Hoy se equipara el precio de un departamento de un ambiente o un dormitorio a estrenar, que son adquiridos por inversores o por las personas de afuera cuyos hijos vienen a estudiar a Rosario, con unidades de dos o tres dormitorios que tienen su antigüedad y que son más comunes. Esto crea una visión equivocada en los propietarios, que suelen pretender que su departamento se pague igual que este tipo de unidades, que están orientadas a un mercado de alta gama”.
La empresaria señaló que en lo que refiere a alquiler también es muy poco lo que se consigue, para las familias. En la tipología de tres dormitorios, el precio ronda los 3 mil a 3500 pesos mensuales.
En lo posible, patio, terraza y cochera
Entre los inmuebles más buscados por las familias, ya sea para venta o alquiler, dentro del Macro Centro se encuentran las unidades de dos y tres dormitorios con patio, terraza y cochera.
Susana Semino, titular de Inmobiliaria Semino, indica que los departamentos de pasillo o las casas internas únicas de más dos dormitorios tienen una alta demanda, por no tener gastos fijos adicionales como las expensas. Pero prácticamente no se consigue este tipo de inmueble para alquiler, como tampoco los departamentos de tres dormitorios.
“Ocurre que actualmente se construye mucho en el segmente de alta gama o dentro de la tipología de un ambiente y un dormitorio. Entonces, a lo que se puede acceder es a un departamento de con 40 años de antigüedad, con todas las falencias que pueda tener”.
Ante este panorama, son muchas las familias que resignan la “seguridad” o comodidad que puede ofrecer el Centro y optan por comprar o alquilar una casa en un barrio, que les permite contar con una cochera y algún espacio verde.
“En el caso de los alquileres, el mercado en los barrios es muy interesante, ya que este tipo de viviendas se alquila muy bien y los inquilinos, si están satisfechos con la propiedad y la ubicación, tienen la costumbre de renovar los contratos”, contó Semino.
En lo que refiere a la venta y tal como ocurre con los departamentos, los precios también suelen estar por encima de su valor real. La empresaria relató que el propietario de una casa que tiene unos 50 años de antigüedad quiere venderla y con ese dinero comprar dos departamentos.
Semino brindó el siguiente ejemplo: una casa en el Macro Centro, ubicada en Callao y Zeballos, se vende en 190 mil dólares. En tanto que un departamento de dos y tres dormitorios con más de 30 años cuesta 140 mil dólares, cuando quizá el precio debería ser de 90 mil.
Poco para elegir
Otro de los consultados fue Horacio Recalde, titular de la inmobiliaria que lleva su nombre. El empresario remarcó que hay muy poca oferta de unidades usadas de uno, dos y tres dormitorios para la venta.
“Al haber poca oferta, las unidades se terminan pagando casi como nuevas. Un departamento de tres dormitorios usado de 90 metros cuadrados, cuesta en el mercado 160 mil dólares, cuando en realidad el precio debería ser aproximadamente de 135 mil”, expuso.
Fuera de la zona céntrica, Recalde manifestó que si bien en los barrios hay más disponibilidad, hay menos cantidad de departamentos y la gente evita mudarse por cuestiones relacionadas con la inseguridad:” antes había más cantidad de barrios elegibles para vivir, mientras que hoy es más acotado”, dijo.
En la opinión de cada uno de los empresarios consultados, una de las soluciones para la falta de oferta para estos sectores medios, sería el acceso al crédito. En nuestro país compra un segmento pequeño que busca unidades chicas, o los que compran como inversión. Lo que falta es que el público pueda acceder a unidades más grandes, y para eso debería tener acceso a créditos y poder calificar.