Aunque no los veamos, siempre están. Pasan los años, las crisis, las modas, y los departamentos de pasillo siempre se han podido adaptar a los cambios que han ido surgiendo desde casi mediados del siglo pasado, cuando fueron apareciendo en los centros urbanos más importantes del país para dar respuesta a la creciente demanda de viviendas de la época.
El departamento de pasillo o PH, como se lo llama en Buenos Aires, surge de la subdivisión de la propiedad, más precisamente de las denominadas “casa chorizo”, a partir del crecimiento inmobiliario que se fue dando con la corriente inmigratoria de 1920 -1930. Se consolida como tipología urbana con mayor fuerza en los años ‘40 debido a las importantes migraciones hacia las grandes urbes que se produjeron en el país.
En el interior, o en las ciudades más chicas, es difícil encontrar esta subdivisión de la tierra. Es un producto netamente urbano.
Siempre fue rentable:
El objetivo ha sido siempre el mismo, tratar de sacar el mayor provecho y obtener la mayor rentabilidad de la tierra o de la superficie que ocupaba una casa, que en muchas ocasiones eran terrenos que llegaban hasta el centro de manzana. Además, hay que tener en cuenta que cuando apareció esta tipología, los edificios en altura eran escasos, y el departamento de pasillo se podía desarrollar en cualquier lugar. De hecho, existen en casi todos los barrios de la ciudad y fueron acompañando el crecimiento y la expansión de Rosario, sobre todo en el período de mayor desarrollo industrial.
Hábitos culturales:
El departamento de pasillo nace como una casa - aunque no lo fuera para los cánones de la época - que cumplía con casi todas las funciones de una casa, permitiendo a las personas de menores recursos vivir en un espacio que conservaba lo básico para vivir dignamente.
Este tipo de vivienda responde a los hábitos culturales de un período, y tiene la particularidad de haberse adaptado perfectamente a todas las épocas porque la gente, incluso en la actualidad, sigue buscando lo mismo.
Viviendas que cumplan con las funciones de una casa, con interiores flexibles, parrilla, terraza, patio, aunque sea pequeño, y por sobre todas las cosas, sin gastos centrales, o que sean mínimos comparados con los de un departamento de la misma cantidad de metros cuadrados.
La era del reciclado:
Hay un determinado momento en que los arquitectos comienzan a poner sus ojos sobre los departamentos de pasillo. Generalmente, estos inmuebles eran propiedades heredadas que durante mucho tiempo no habían sido puestos en valor. En realidad, se fueron degradando con el paso del tiempo y pasaron a tener muy mala imagen. No eran buscadas. Por lo tanto, su valor en el mercado era inferior al de otro tipo de viviendas.
En los años ‘80, y principios de los ‘90, las nuevas generaciones comenzaron a mirar con otros ojos a los departamentos de pasillo. Se inició una etapa en la que los arquitectos, junto a los pequeños inversores que compraban o heredaban una propiedad de estas características, se dedicaban a intervenir intensamente en la refuncionalización de las mismas: Arranca el reciclado del departamento de pasillo.
A partir de esa época y hasta la actualidad, estos inmuebles fueron realzando su valor en forma gradual y constante. Hoy es difícil encontrar departamentos de pasillo que no estén reciclados o a punto de estarlo.
Casi como una casa:
La gente sigue buscando este tipo de departamentos, y muchos desarrolladores tienen en carpeta avanzar con la construcción de unidades nuevas bajo el régimen de propiedad horizontal, algo que ya se hace comúnmente en Buenos Aires.
Para muchos, estas viviendas son como una casa, y tienen más aire libre que un balcón. Es un concepto de vivienda ideal para adoptar por parte de grupos reducidos de personas, en un lugar contenido y bastante seguro.
En el caso de los usados, se destacan los espacios amplios de las unidades, con espacios descubiertos, patio, terraza, y en algunos casos jardín. En muchos de ellos, es posible rescatar la pinotea de los pisos, al igual que las aberturas originales.
Teniendo muchas de las características y ventajas de una casa, se pueden adquirir a un menor precio.
Algunos tienen grandes dimensiones, pero predominan los de un dormitorio, de entre 39 y 45 metros cuadrados, y de dos dormitorios, de 50 a 60 metros cuadrados. Además de los espacios aéreos, algunos suelen tener una dependencia en la terraza.
Pichincha le sienta bien:
El barrio de Pichincha es un lugar donde mejor se puede observar esta tipología de vivienda, porque es un área que conserva sus típicas casonas de principio de siglo pasado y numerosos departamentos de pasillo, derivados de las viejas casas-chorizo típicas de la zona. Durante mucho tiempo fue un barrio olvidado hasta que la Municipalidad impulsó un plan con el que se propuso revalorizar el área, y quizás sea hoy la zona de Rosario donde más se puede apreciar el reciclado de los departamentos de pasillo y la perfecta armonía con un entorno protegido por el nuevo código urbano que contempla una reglamentación especial para la zona. Pichincha es un barrio que puede expresar de buena manera el concepto de la refuncionalización de esta tipología de vivienda, de hecho muy buscadas y poseedoras de una rápida aceptación.
El PH: Una nueva tendencia constructiva
El concepto de PH es una evolución del departamento de pasillo que consiste en planificar la construcción de los inmuebles tipo casa, desarrollándolos en edificaciones de una escala más pequeña. En Rosario hay algunas experiencias magníficas proyectadas por los arquitectos Emilio Maissonave e Hilarión Hernández Larguía, como las obras ubicadas en Tucumán al 1000, o en la esquina de Santa Fe y Ovidio Lagos. Hay algunos otros como el de Salta, Jujuy, Moreno, Dorrego; y otros más chicos pero muy lindos como Dorrego 262, Moreno al 100, Presidente Roca entre Weelwright y Jujuy, Alvear entre Montevideo y Pellegrini, uno nuevo en La Paz al 200 que son casitas con pequeños jardines, Juan Manuel de Rosas entre Pellegrini y Montevideo (chalecitos), Mitre 311 y otras experiencias más recientes que se han desarrollado en Fisherton y en Alberdi, pero hasta el momento son sólo apariciones intermitentes. Sin embargo, los nuevos PH son una tendencia constructiva que se podría afirmar en el tiempo por ser un paso intermedio entre un departamento y una casa. Casi todos los nuevos proyectos tienen un importante grado de sofistificación y cuentan con varios amenities. Si comparamos los PH de Rosario con Bs. As, hay muchísimo por hacer aún. Posiblemente, ahora que el nuevo código urbano pone limitaciones a la altura, se empiece a ver el P.H como posibilidad interesante para el constructor, pero ya agregándole diseño estético homogéneo, todos con parrilla, todos con terraza accesible y usable, y en algunos casos donde se pueda un espacio de uso común con quincho o piscina.
Esta modalidad se viene imponiendo en Buenos Aires desde hace algunos años, con rápida aceptación por parte de un mercado exigente compuesto por gente joven, o matrimonios con hijos chicos. Pocos gastos, buena inversión para todos.