El gobierno italiano ha aprobado un nuevo impuesto para reequilibrar las cuentas públicas. Esta vez les toca a las viviendas en propiedad ubicadas en el extranjero.
Por cada piso se pagará cada año el 0,76% del valor de compra. La cuota corresponde a lo que se paga habitualmente sobre segundas o terceras viviendas
El impuesto se aplica siempre y cuando los ciudadanos residan en Italia y siempre que el país donde esté ubicada la vivienda no tenga una fiscalidad igual o superior por su posesión.
Por esta razón las viviendas recibirán un cargo fiscal como si se tratara de activos financieras poseídos en el extranjero, sobre las cuales se exigirá un nuevo impuesto del 0,15%
Fuente: La Republica